Giras la llave de contacto o pulsas el botón de arranque y el salpicadero de tu coche se ilumina como un árbol de Navidad. Todos los conductores reconocen ese chequeo inicial, pero ¿sabrías cómo actuar si uno de esos testigos luminosos se queda encendido de forma fija o parpadeante durante la marcha? En esta guía de Autoescuela El Paseo te explicamos el código universal de colores y los testigos más críticos para tu seguridad.
La regla de oro de los colores en el salpicadero
Al igual que los semáforos viales, los fabricantes automovilísticos estructuran las alertas por un estricto código de gravedad cromática:
- Rojo (Peligro grave e inmediato): Anomalía crítica. Exige detener el vehículo de forma segura en el arcén o lugar habilitado lo antes posible y apagar el motor. Circular con un testigo rojo puede destruir el motor o provocar un fallo catastrófico en la dirección o los frenos.
- Amarillo / Ámbar (Avería o advertencia): Fallo en algún sistema electrónico o mecánico que requiere revisión inmediata en el taller, aunque permite continuar la marcha con cautela hasta un punto seguro.
- Verde, Azul o Blanco (Informativos): Indican que un sistema está en funcionamiento (luces de cruce, carretera, control de crucero adaptativo o intermitentes).
Los 4 testigos rojos más peligrosos
1. Testigo de presión de aceite (la aceitera roja)
Indica que la presión en el circuito de engrase del motor ha caído por debajo del mínimo de seguridad. Detén el coche de inmediato. Si continúas rodando sin lubricación, el motor gripará en cuestión de minutos con un coste de reparación de miles de euros.
2. Testigo de temperatura del refrigerante (el termómetro sobre olas)
El motor ha sobrepasado su temperatura de servicio (generalmente 90-100 °C) debido a falta de refrigerante, fuga en manguitos o avería en el electroventilador. Parar el coche y dejar enfriar el vano motor es imperativo para no quemar la junta de culata.
3. Testigo de fallo en el sistema de frenos (círculo rojo con exclamación)
Si no tienes el freno de mano activado y esta luz sigue encendida, alerta de nivel muy bajo de líquido de frenos o fallo en el circuito hidráulico. La capacidad de detención del coche está comprometida.
4. Testigo de batería o alternador
El alternador no está generando suficiente carga eléctrica para alimentar la batería y los sistemas de a bordo. El coche se alimentará únicamente de la batería residual hasta apagarse por completo.
El famoso testigo ámbar de «Check Engine» (fallo de motor)
Representado por la silueta de un bloque motor en color ámbar, avisa de una avería registrada en la centralita electrónica (ECU): sensores de oxígeno (sonda lambda), válvula EGR, filtro de partículas (DPF) o sistema de inyección. Si parpadea, indica fallo en el encendido de los cilindros que puede dañar el catalizador.
¿Quieres aprender mecánica preventiva y seguridad real al volante?
En nuestros cursos teóricos y prácticos de Autoescuela El Paseo enseñamos a nuestros alumnos a conocer su vehículo por dentro para evitar imprevistos en carretera.






